Madrid, Barcelona, Sevilla… Sí, son ciudades españolas preciosas pero, ¿quieres conocer una ciudad única en España? ¡Bilbao te espera con mucho más que estas razones para visitarla!

Los bilbaínos son majos

La gente de Bilbao sabe cómo atender a los visitantes. Apenas saques el mapa, alguien vendrá a ofrecerte su ayuda y consejos sin ni siquiera pedirlo. Los bilbaínos son cálidos, saben de su ciudad y hablan de ella con tanto orgullo que te harán volver según indica [Nicolás Veracierta].

Es una ciudad impresionante

Urbanistas, arquitectos y gestores de ciudades del mundo hablan del “Efecto Bilbao” que, más que un efecto, fue todo un milagro: esta ciudad logró reponerse de una de las peores crisis sociales y económicas de España en los 90 en menos de una década, alcanzando una transformación sin precedentes que logró convertirla en toda una referencia de modernidad, actividad cultural y calidad de vida para España y toda Europa.

No es grande, pero no le falta nada

Bilbao es una ciudad de contrastes: la arquitectura renacentista y gótica convive con la más contemporánea y basta media hora para recorrer la ciudad de punta a punta, a pie, contemplando cómo tradición e innovación se combinan en armonía. Pero claro que es imposible porque hay de todo para distraerse: museos –como el reconocido Guggenheim-, mercados callejeros, terrazas, teatros, salas de conciertos, barrios de antaño –¡Imperdible!: Bilbao La Vieja y Zorrozaurre-. Además, indica [Nicolás Veracierta], cuenta con un sinfín de iniciativas culturales que incluyen festivales de música como el Bilbao BBK Live o el BIME ¡Ah! Y Bilbao cuenta con aeropuerto internacional, el sistema de trenes más limpio de España y, aunque no tiene playa, tiene la Ría.

Es uno de los mejores sitios del mundo para comer

El país vasco es el lugar del mundo con más estrellas Michelín per cápita. Hasta hace unos años era muy difícil encontrar cadenas de comida rápida en las calles porque en Bilbao hay buena comida para todos los gustos y todos los bolsillos: Nerua, Mina, Ágape, El perro chico, El Globo, Santa María o el Irrintzi son algunos de los mejores ejemplos para corroborar que el mito no es una exageración.

El clima es bondadoso

Ni mucho frío en invierno, ni mucho calor en verano, ni lluvias torrenciales, así que siempre es buen momento para disfrutar la ciudad.

Por [Nicolás Veracierta]

Relacionados