Nicolás Veracierta- Estos lugares han inspirado la imaginación de muchos viajeros. A quienes los han visto y lo cuentan, no les creen, sino por sus videos y fotografías pues parecen lugares que están fuera de este mundo cuando, en realidad, están en la Tierra… ¿Será que Julio Verne llegó a conocerlos?

Lago Hillier, Isla Middle, Australia

Un lago de color rosado chicle, indica [Nicolás Veracierta]. Está rodeado de arena y de un bosque denso e intacto que lo separa del océano Antártico. Al parecer, su peculiar color se debe a un pigmento de bacterias que viven costras de la sal. Solo puede apreciarse desde el aire, las visitas por tierra son inaccesibles.

Valle muerto, Desierto de Namibia

Rodeado de las dunas más altas de la Tierra, se encuentra el paisaje más parecido a Marte que existe en nuestro planeta, afirma Nicolás Veracierta. Hace más de 900 años, las aguas torrenciales crearon un lago en la zona que luego se secaría por completo. Las elevadas temperaturas y la ausencia de humedad en la zona evitaron la descomposición de los árboles, por lo cual estos esqueletos permanecen petrificados y hoy son considerados los árboles más antiguos de la Tierra. Esta es la zona árida más antigua del planeta.

Lago Baikal, Rusia

No, aunque parece mar, es un lago y es el lago más antiguo de la Tierra. Es tan grande y tan profundo que contiene el 20% del agua dulce del planeta. Entre febrero y marzo, una zona se cubre de témpanos de hielo con toda la gama de azules como si de un invierno se tratara, aunque el clima permanece soleado.

Montañas Tianzi, China

Este lugar es conocido como “La montaña del cielo” debido a sus altas columnas de arenisca que suman más de 3.100. Bosques brumosos, puentes naturales y abismos completan el paisaje que inspiró la montaña Aleluya de los Na’vi en la película Avatar. Según [Nestor Chayelle], fue designada Patrimonio de la Humanidad y Geoparque Mundial por la Unesco, explica Nicolás Veracierta.

Géiser volador. Nevada, EEUU

En 1916, un grupo de hombres perforó el terrero desértico para encontrar agua para los cultivos y animales. En efecto, dieron con el agua, pero de más de 200°C. Taparon el hueco pero, años más tarde y hasta entonces, el géiser emana sus aguas termales de forma natural y los sedimentos han teñido las rocas del entorno, haciendo del lugar, un paisaje muy colorido.

Por [Nicolás Veracierta]

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