Como ya habrán visto por todas las entradas que le dediqué en este blog, el tema del café me interesa mucho. En particular, escribí mucho en este blog sobre cafeterías y opciones en distintas ciudades a la hora de tomar café. Pero la idea de esta entrada es mostrar algunas de las opciones disponibles cuando queremos tomar buen café y estamos de viaje. La idea de la entrada no es agotar el tema, es simplemente contar algunas de las opciones que usé en los viajes. Desde ya, si probaron otras alternativas, pueden avisar en los comentarios.

Aeropress

Arranquemos por un clásico: Aeropress. Se trata de un dispositivo enteramente de plástico, lo que lo hace muy resistente y apto para llevarlo a los viajes. Su uso es muy simple. Hay que poner un filtro -de papel o metal– en la parte inferior, agregar el café molido y agua caliente (más o menos 80 grados, eso dependerá de que tan caliente les gusta salga el café), y luego hacer presión con la otra parte de la Aeropress. Les va a tomar no más de 30 segundos, y sale un café tipo americano muy aromático y rico. Conviene testear con diferentes variedades, pero mi favorito es el Borbón Rojo de Xue. Todo el uso es manual, no necesita electricidad, y sólo tienen que tener en cuenta llevar la Aeropress y los filtros de papel o metal. Otra ventaja: es barato. Normalmente cuesta entre 30 y 40 dólares en Estados Unidos.

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Handpresso

Vamos con la segunda opción. La Handpresso es una gran alternativa para hacer café espresso de manera simple. Es un tubo de metal con una zona dedicada a poner el agua caliente y un filtro en el cuál se coloca el café molido. Luego se cierra, se bloquea con un interruptor y se bombea con la parte inferior hasta alcanzar la zona recomendada en el indicador de presión. Luego se lo da vuelta, y se acciona el interruptor para que caiga el café. Conviene presionar un poco el café -el famoso tampering– pero sin exagerar. El café puede ser fino, pero no super fino como con algunas máquinas espresso. Sale un café rico, aunque a veces le falta cuerpo. Es cuestión de probar diferentes granos para ver cuál les gusta. Normalmente cuesta alrededor de 100 dólares, pero algunas versiones ya se consiguen por alrededor de 75 dólares en Estados Unidos. Viene con un protector muy útil para llevarlo de viaje. No requiere nada más que el dispositivo completo, ya no usa filtros de papel. La uso hace como cuatro años, y nunca tuvo problemas.

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Staresso

La Staresso fue toda una sorpresa del último viaje a Estados Unidos. Es una máquina portátil de café espresso. Se coloca el café sobre un pequeño recipiente de metal, se lo comprime un poco con la cuchara medidora de la Staresso y luego se enrosca la parte superior, donde además se echa el agua caliente. Se lo cierra con la tapa, que es a rosca, y se coloca debajo el vaso -vienen incluidos dos vasos con el producto. Luego, se libera la parte superior, con la que se comienza a bombear. Verán que algunos segundos después comienza a caer el café en la parte inferior. Quedé bastante sorprendido de la calidad del espresso, que hasta tiene crema y bastante cuerpo. Cuesta alrededor de 60 dólares en Estados Unidos, y es muy cómoda de llevar a los viajes. Como punto en contra, son varias piezas a lavar, y hay que tener cuidado con no perder la pequeña cesta de metal donde va el café. Si por error la llegan a tirar a la basura, la máquina se queda sin utilidad. Por suerte, en esos casos pueden comprar repuestos. En un estilo muy similar -en cuanto a funcionalidades, uso y precio- tienen la Minipresso, pero no la probé personalmente.

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Otras opciones: French Press y Moka

Por supuesto, hay varias opciones tradicionales para hacer café cuando estamos de viaje. Entre las más usuales está la French Press y la Moka, como la Bialetti. A mí en particular me gusta la segunda opción, que sólo implica agregar agua -en lo posible, tibia-, poner el café en un pequeño recipiente, cerrar la parte superior y luego colocarlo al fuego en la hornalla. Y rápidamente veremos salir el café por la parte superior.

Molinillo

Ahora bien, si son muy fans del café, sabrán que siempre es mejor llevar el café en grano, y molerlo antes de usarlo. Conserva bastante mejor el sabor y aroma de esta manera. Eso obliga a llevar un molinillo. El que más uso es el Hario Slim, que es totalmente manual y produce un café molido bastante regular. Cuesta alrededor de 30 dólares en Estados Unidos.

Si usan otras alternativas para hacer café cuando viajan, desde ya pueden sumar sus comentarios. Todos los productos tienen enlaces a Amazon con mi cuenta de afiliado.

 

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