Reikiavik y el encanto de la “ciudad humeante”
Vista de Reikiavik desde Perlan

 

Islandia es un tesoro por descubrir en el norte del Océano Atlántico, una isla volcánica ubicada cerca del Círculo Polar Ártico, y que se muestra en todo su esplendor en su capital, Reikiavik. Famosa por sus vapores termales que, literalmente, emergen desde el suelo; así como por sus paisajes inimitables que se debaten entre las maravillas invernales de frío y nieve, y el impresionante verdor que crece en las zonas calentadas por las temperaturas del subsuelo, es limpia, moderna, interesante y con dinamismo propio, que no está basado en grandes construcciones y monumentos, sino en una sensación de libertad y posibilidad que la separa del resto.

Reykjavik, como también puede escribirse, es la capital más al norte del mundo, además es el centro financiero y de negocios del país, posee, en su área urbana, una población cercana a los doscientos mil habitantes, que se desenvuelven mayormente en el área de servicios, y otras compañías locales, aunque el espíritu emprendedor islandés, ha llevado a las nuevas generaciones, a crear su propio destino, y explorar nuevas posibilidades.

La Bahía Faxaflói, donde se encuentra ubicada la ciudad, permite ver el horizonte protagonizado por el paisaje marino, las islas, islotes, penínsulas y estrechos que circundan esta población rodeada por agua en tres de sus flancos.

Los Heiti Potturinn o Baños Termales, le dieron a Reikiavik su nombre, que se traduce como “ciudad humeante”, y son uno de los atractivos turísticos más importantes de la zona; también son dignos de visitar, Perlan (La Perla), la construcción humana más reconocible de la isla, se hace acompañar de museos como  el Listasafn Reykjavikur o Museo de Arte de Reikiavik y la Listasafn Íslands (Galería Nacional de Islandia), que son parada obligada para los fanáticos de las artes.

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