Grecia y Turquía bañan sus orillas entre las olas del Mar Egeo, una franja de unos 180.000 kilómetros cuadrados que se pierde en su parte sur, lo que la hace difícil de delimitar; esta zona es tan hermosa y tan llena de encantos naturales, que su principal actividad económica es el turismo, hasta el punto que gran cantidad de películas, vídeos musicales y programas de TV han usado sus aguas como escenario perfecto y locación de ensueño, contando los cientos de isla e islotes que descansan en él.

Remontando las olas del Mar Egeo

Citera, Anticitera, Creta, Kasos, Kárpatos y Rodas son las islas más importantes que pueden visitarse del lago griego, estas ofrecen todo un menú de delicias turísticas a los viajeros que se acercan a ellas, pueden realizar este viaje en pequeñas lanchas si gustan alejarse de los destinos más tradicionales y explorar los pequeños recovecos y los enormes y vastos paisajes frente al agua, toda una joya para los que quieren conocer la cultura helénica más allá de Atenas.

Remontando las olas del Mar Egeo

Bozcaada y Gökçeada son dos de las islas habitada más importantes del extremo turco, pero al llegar a la orilla podrán conocerse playas y localidades que quitan el aliento y ponen a volar la imaginación, como la histórica Troya, la llamada “cuidad de la mujeres” Çandarlı; las estupendas playas de Altikum o Biyikli, así como el puerto de Assos o la tradicional Bodrum.

Turistas de todo el planeta se dan cita en cruceros, excursiones, paseos o expediciones a estos lugares mágicos que encierran la historia de dos civilizaciones milenarias y la belleza propia del paraíso tallado por los dioses.

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