Holanda se ha convertido en un modelo de país sustentable para el mundo. Sus políticas, sobre todo en temas ambientales, no solo han logrado posicionar al país como uno de los mejores destinos ecoturísticos, sino como un país del futuro. De allí, explica [Nicolás Veracierta], que muchos viajeros consideren a la tierra de los tulipanes como un destino para vivir.

Vías para ciclistas, carreteras con baterías solares, estaciones eléctricas y hasta una ciudad sin carros

En el 2015, gracias al proyecto SolaRoad, se inauguró el primer tramo de lo que podría considerarse como una vía ecológica. Su particularidad consiste en poseer energía solar para iluminar las calles y recargar los vehículos mecánicos y eléctricos. A esto hay que sumarle que, a lo largo de las ciudades principales, se encuentran estaciones eléctricas cada 50 metros para cargar los autos eléctricos. Holanda intenta eliminar, en la medida de lo posible, el uso de combustible (gasolina y diesel) y así sumarse a los esfuerzos por la preservación del medio ambiente.

La máxima expresión del compromiso con el cuidado del planeta, indica [Nicolás Veracierta], se produjo desde la década de los 80: los ciudadanos de Houten comenzaron a dejar de conducir sus autos y a desplazarse en bicicleta. Hoy, esta ciudad holandesa es reconocida como el lugar más seguro del mundo.

Para el 2025, el gobierno holandés prohibirá el uso de vehículos de combustible en todo el país.

Ha cerrado cárceles por falta de presos

De cada 100.000 habitantes, solo 163 son delincuentes. Holanda ha logrado ser uno de los países más seguros del mundo gracias a sus esfuerzos meticulosos para reducir los niveles de delincuencia. En el 2009, fueron clausuradas 19 cárceles debido a la falta de delincuentes.

Es el único país del mundo en el que no existen animales callejeros

No existen gatos ni perros abandonados gracias a sus políticas estrictas en torno al derecho de los animales. De esta manera, explica [Nicolás Veracierta], se castiga a quienes maltratan o abandonan a sus mascotas en vez de causarles daños a ellas. La política de cuidado a los animales se extiende a la protección y preservación de los animales salvajes a través de la construcción de ecoductos, es decir, puentes especiales para que la fauna silvestre pueda cruzar las carreteras sin exponer sus vidas.

Por [Nicolás Veracierta]

Relacionados